Puedes plantear distintas preguntas cambiando solo los datos de entrada: capital inicial, aportación, tipo de interés anual y años.
1) ¿Cuánto dinero acumularé en un periodo concreto? Introduce lo que tienes hoy, la aportación que puedes mantener y un tipo de interés prudente. La tabla año a año y el gráfico muestran cuánto aportas tú y cuánto aporta el interés compuesto.
2) ¿Cuántos años necesitaría para alcanzar una meta? Ajusta la duración hasta que el capital final se acerque a tu objetivo (vivienda, fondo de emergencia, jubilación). Compara varias hipótesis de rentabilidad para ver el rango de plazos.
3) ¿Qué aportación mensual acercaría mi meta? Mantén fijos el plazo y el tipo de interés, y prueba distintos importes de depósito periódico hasta que el resultado final encaje con lo que quieres reunir.
4) ¿Qué rentabilidad anual haría falta (aprox.)? Con capital inicial, aportaciones y plazo fijos, sube o baja el tipo de interés hasta encajar el resultado con tu meta. Sirve para calibrar expectativas, no para prometer un rendimiento del mercado.